domingo, 12 de abril de 2020

De símbolos y matemáticas


Comparto un escrito que hice para el periódico de mi facultad:


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Las matemáticas, ¿Se crean o se descubren?…
No, no vamos a entrar en ese socorrido dilema que, tanto tiempo después, tantas disertaciones hechas, sigue sin conclusión. Sin embargo, lo hago presente porque, incluso si se descubriesen, tienen que ser descubiertas por humanos, y una vez en nuestras manos, suceden muchas cosas, entre ellas, formar parte de nuestra cultura.

El hombre es un animal de símbolos. La complejidad en esta característica, es un distintivo humano. Pensemos sobre algunas intersecciones de los símbolos y las matemáticas.

Los numerales, tanto ordinales como cardinales, han sido sujetos del desarrollo matemático, claro está, pero también de nuestro desarrollo socio-cultural.

Entre más atrás en nuestra historia volteemos a ver, más evidente será que los numerales tenían asociados elementos socio-culturales. Ejemplo claro es cuando los numerales mismos eran símbolos de aspectos sociales, representaciones gráficas de un aspecto cultural que en contexto cuantitativo hacían de numeral.

Conforme transcurre el tiempo, los numerales van adquiriendo independencia de sus connotaciones culturales, llegando a los numerales actuales (guarismos en la mayor parte del globo), que difícilmente podría afirmarse representen algún ente o fenómeno socio-cultural, o al menos ninguno relevante para la mayoría de las sociedades.

Pero en contraposición de este proceso de esterilización y perfeccionamiento, proveniente principalmente del desarrollo científico de la disciplina, las sociedades humanas no se han sentido, ni un poco, limitadas en su proceso de creación de símbolos, no en el sentido material sino en dotar significados.

Dentro de la cultura china, es prominente la carga cultural al número. Por mencionar algo que no nos será ajeno, el 4 es un número aciago, de igual manera que en culturas occidentales lo es el 13 y de igual manera era posible observar edificios donde el numeral 4 era eliminado de los numerales asignados a los pisos del edificio, del mismo modo como se hizo en algunos edificios en norteamerica donde el numeral 13 se eliminaba.

La cábala es un ejemplo mucho más elaborado de la asignación de significado a los numerales.

Muchas veces, se escogen numerales para representar sucesos importantes para las personas, tatuajes y tarjetas de celebración recurren a la fecha de formalización o duración de una relación, o fecha de nacimiento, para representar lo importante que es la persona en cuestión, para esa persona, ninguna palabra o imagen encierra la importancia o cariño hacia su ser querido mejor que un número, es un fenómeno que siempre me ha sorprendido.

Al día de hoy yo no puedo evitar sentir un hormigueo bajo la piel cuando veo tatuados, en alguna pared de la ciudad, los números 43 o 68.

viernes, 10 de abril de 2020

Del fin del mundo


Estamos en un momento que confeccionará en gran medida la historia venidera, al menos en términos mediatos (ni hablar de los inmediatos que esos son ya evidentes. La afirmación pasada no es una exageración y se pueden encontrar expertos en economía, política y sociología que desarrollan de manera mejor que yo podría el por que este suceso afectará profundamente.

Dada la situación actual de cuarentena y el panorama por venir, esto ha provocado algunos cambios, en algunas personas. Desde acciones nimias como, al fin limpiar tal parte de la casa; otras más productivas como empezar estudios autodidactas de temas varios, como lenguas, siembra o construcción; e incluso otras más impactantes en el ser de los individuos, como contactar a la persona que se juró no volver a hacer, o ser más atrevido e intentar cortejar en línea.

Yo no he sido inmune a la situación, y dentro de los varios efectos provocados, se encuentra la disposición de compartir algunos escritos

Así que eso es todo lo que tengo que decir por el momento. Esperen algunos intentos de poema dentro de estas fechas.

A usted quien lee, lo mejor.