A continuación les dejo una reflexión que hice para el programa de radio por internet Artica Radio que pueden escuchar en vivo en http://juventudenmovimiento.com.mx/rxi/ los jueves a las 8 de la noche. He suprimido los saludos iniciales a los locutores y el auditorio.
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[..] quiero compartirles una reflexión sobre la pregunta que
lanzaron la semana pasada: ¿Cuál es el soundtrack de tu vida? Por desgracia no
tengo una respuesta sino lo siguiente:
“El soundtrack de la vida”
es una idea hermosa y sublime, sublime tanto por su carácter excelso,
eminente como por su naturaleza sublimatoria. Digo esto porque es una idea que
“al vuelo” parece clara, pero se semeja más a lo que la lógica llamaría concepto primitivo, y esto porque al
sujetar éste ente, tan aparentemente concreto, se sublima en nuestras manos.
Pareciera que la palabra soundtrack le hereda cualidades
concretables de objeto, y otras irracionales, por su calidad de música, es
decir, arte.
Confrontamos a que sólo nos es posible abordar la idea de
manera parcial, a sabiendas de que será imposible apreciar lo que se quede
fuera de foco y, aún peor, la correlación de las fracciones dentro del todo,
que, por supuesto, no será la suma de las partes.
Con estas miradas parciales podríamos empezar a preguntar
¿Qué conformaría al soundtrack de la vida? ¿Nos limitaríamos a la música de
instrumentos humanos? Porque habrá quién tenga en su soundtrack el llanto de su
hijo al nacer, y en el soundtrack de algún otro estaría el sonido de las brasas
ardientes de las fogatas en las noches absolutas, en el soundtrack de otro más escucharíamos las
respiraciones de su amante en las noches de piel.
Si enfocamos otro aspecto de lo que es el “soundtrack de la
vida” se revelaría otra cualidad que se escapa de nuestro raciocinio y se
alberga en el carácter metafísico del destino: ¿Escogemos nosotros nuestro
soundtrack o es conformado de manera dialéctica por la causalidad y el efecto?
Estas preguntas nos enfrentan cuando hay que decidir si estaría fuera de
nuestro soundtrack esa horrible canción que sonaba en el radio del colectivo
cuando ibas a casa de tu novia por primera vez. O aquella otra que aprendimos
de memoria, coreografía incluida, cuando niños del grupo pop de ese entonces de
moda.
Al parecer, lo único que he logrado fue dar preguntas y no
respuestas alrededor de la pregunta original ¿Cuál es el soundtrack de tu vida?
Me consuelo y despido con el siguiente proverbio chino:
“El pájaro no canta porque tiene una respuesta, canta porque
tiene una canción”
Maye, Diego, Erick, calurosos saludos para ustedes y su
ártico auditorio.
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¿Que opinan de ustedes? ¿Qué es el soundtrack de su vida? ¿Cuál es?